Un mutiverso, cuatro variantes y la última gran misión de la ex-agente del CNI.

Durante años asumimos la tibia hipótesis de que en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda residía una sola versión de Maricarmen. Nos equivocábamos por completo. Al igual que en las grietas de la realidad descritas en Doctor Strange en el Multiverso de la Locura o en las encrucijadas de La Torre Oscura de Stephen King, en aquel inmueble madrileño confluían en verdad cuatro vidas, cuatro biografías e idéntica identidad. Cuatro Maricármenes procedentes de realidades alternativas que, por una de esas anomalías espacio-temporales que ocurren cuando alguien manipula los hilos del continuum, terminaron colisionando en el mismo piso, en la misma ciudad y compartiendo el mismo nombre. Cuatro dormitorios, cuatro trayectorias y ahora todo encaja: cada una custodiaba su propia biografía, sus vivencias laborales y su particular modo de plantarle cara al destino. No eran facetas de una personalidad fragmentada, sino iteraciones completas de un mismo ser a las que cometimos el craso error de entrevistar como si se tratara de la misma persona de un mismo universo.
El descubrimiento del multiverso
La génesis de esta epopeya se remonta a Maricarmen IV (Agente Cero), la más enigmática y compleja de la tétrada. En los registros ordinarios constaba simplemente como funcionaria, pero en las sombras de la realidad (al más puro estilo de las novelas de espionaje de John le Carré) nadie lograba determinar la adscripción exacta de su plaza. Cuando la trayectoria laboral de un ciudadano abarca décadas de servicio público pero la documentación parece desvanecerse en un limbo burocrático, sólo caben dos lecturas: el caos administrativo o una operación de inteligencia de alto nivel. Maricarmen IV abrazó la versión más épica y reveladora: se declaró agente de campo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Aquel destino operativo descodificaba de golpe multitud de enigmas indescifrables: sus periplos internacionales, su red de contactos estratégicos y una pasmosa destreza para sobrevivir a los frentes burocráticos que habrían quebrado la templanza de cualquier mortal. Su expediente permanecía bajo estricto secreto oficial: ¿dónde prestó servicio?, ¿qué rango ostentaba?, ¿cuántos lustros dedicó a la causa? Todo era información clasificada. En cambio, su vasta geografía personal (Marruecos, Alemania, Japón, India, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Grecia, Chile o China) no respondía al ocio de una turista, sino al despliegue de misiones internacionales en las sombras.
La conspiración de 2018 y la orden de abortar
El verdadero punto de inflexión comenzó en 2018, un año crucial para la historia reciente de España. Mientras Pedro Sánchez alcanzaba la presidencia del Gobierno tras la moción de censura, en las profundidades del Centro Nacional de Inteligencia se aprobaba bajo máximo secreto la adquisición del edificio de la calle Alcalde Sainz de Baranda nº 46. Para no levantar sospechas en los registros públicos, la compra del inmueble se canalizó a través de un entramado instrumental denominado Renta Corporación. La meta oficial de la inteligencia española no era la especulación inmobiliaria, sino albergar un laboratorio de tecnología cuántica y saltos interdimensionales bajo la supervisión directa de la Agente Cero.
Sin embargo, en 2020, con el país confinado y el mundo paralizado por la pandemia, Moncloa ordenó congelar los presupuestos del programa y desmantelar el laboratorio. El Gobierno exigía abandonar la investigación y desalojar las instalaciones. Pero Maricarmen IV se negó en redondo. Desoyendo las órdenes directas de la superioridad, la Agente Cero se atrincheró en el inmueble, protegió el proyecto y juró que ningún ejecutivo ni ministro lograría expulsarla de su base operativa.
La quiebra de lealtad: el cese en el CNI y el juramento de venganza
El golpe definitivo que fracturó para siempre su lealtad con el aparato estatal sobrevino en mayo de 2022. Tras el escándalo del espionaje Pegasus, el Gobierno de Pedro Sánchez destituyó fulminantemente a la Directora del CNI, Paz Esteban. Para Maricarmen IV, aquel cese no fue más que la prueba irrefutable de que el Ejecutivo estaba dispuesto a sacrificar a los altos mandos de la inteligencia nacional por mera conveniencia política, mientras sus propios años de servicio y sus descubrimientos cuánticos eran enterrados en el anonimato.
Aquella traición encendió la chispa de la rebelión. La Agente Cero juró venganza contra Pedro Sánchez y juró que no descansaría hasta derribar a la cúpula del poder que había traicionado a la inteligencia española. Reactivó unilateralmente el proyecto clasificado de Sainz de Baranda, desempolvó los planos interdimensionales y diseñó una maniobra maestra: si el Gobierno pretendía aplastarla, ella convocaría a un equipo de élite formado por las mejores versiones de sí misma.
La Operación Sainz de Baranda
Así dio comienzo su última gran maniobra, una operación de escala épica cuyo nombre clave fue Operación Sainz de Baranda: congregar a las versiones más capacitadas de sí misma esparcidas por el multiverso. Puesto que las restantes Maricármenes habitaban dimensiones paralelas sin motivo alguno para cruzarse, Maricarmen IV recurrió a la ciencia de frontera. En los archivos reservados de su antigua etapa en el CNI conservaba esquemas sobre tecnología experimental capaz de rasgar la tela del espacio-tiempo. Sin detenerse a ponderar las consecuencias de arrastrar a tres damas de universos divergentes hasta el corazón de Madrid, ensambló el artefacto, activó la secuencia de carga y desencadenó una sobretensión que hizo temblar los ventanales del inmueble.
Entre la niebla iónica emergieron Maricarmen I, Maricarmen II y Maricarmen III. Todas compartían nombre y la certeza incontestable de ser la única y legítima versión existente. Para neutralizar el inminente colapso dimensional, Maricarmen IV les asignó aposentos en la vivienda: cuatro habitaciones para cuatro versiones. Un equilibrio precario pero funcional. Cada una extraída de un momento en el tiempo diferente, por lo que no todas tenían la misma edad ni habían vivido las mismas experiencias vitales.
Maricarmen I: La Custodia del Continuum
La primera Maricarmen encarnaba la raigambre y la memoria del hogar, hallando en las paredes de Sainz de Baranda el eje sobre el que pivotaba su entera existencia. En su universo matriz contaba 84 años al ser entrevistada por El País en mayo de 2024, tras haber trabajado durante 49 años como auxiliar administrativa. Su historia entroncaba con la memoria misma del siglo XX: el contrato de arrendamiento original fue suscrito por su padre en 1956, seguido de la subrogación en favor de su madre y, tras el óbito de esta en 2005, la asunción formal del legado familiar. Más que tecnología de distorsión temporal, Maricarmen I poseía el don de la memoria absoluta: recordaba la disposición exacta de cada objeto y distinguía, superpuestas a través del cristal de su ventana, las sucesivas capas históricas de la capital. Cuando irrumpieron los nuevos propietarios y las exigencias legales, su trinchera fue un lema inexpugnable: «Esta es mi casa».
Maricarmen II: La Estratega de los 86 años
Surgida de una realidad marcadamente corporativa y cosmopolita, Maricarmen II (La Estratega) irrumpía en la escena pública un mes después, en junio de 2024, ante los micrófonos de la Cadena SER. Declaraba contar 86 años de edad y atesorar 68 años ininterrumpidos de residencia. Formada en taquimecanografía, había ejercido durante 34 años como secretaria del consejo de administración en la filial BINESA (propiedad de Pfizer) hasta su jubilación en 1998. Acostumbrada a los despachos de alta dirección y a la custodia rigurosa de archivos confidenciales, fue precisamente esa experiencia de controlar miles de expedientes durante décadas en la industria farmacéutica la que le otorgó los conocimientos organizativos clave para estructurar el plan interdimensional. Mientras sus compañeras encaraban las discrepancias desde la nostalgia o la confrontación pura, ella extraía una carpeta imaginaria con pulso firme y formulaba la pregunta crucial: «¿Tenemos documentación de eso?», una interrogativa devastadora que ponía en evidencia la fragilidad probatoria de los universos cruzados.
Maricarmen III: La Baluarte Inexpugnable
Procedente de un plano todavía más atrincherado, la tercera Maricarmen irrumpió en publicaciones posteriores registrando 87 años de edad. Su vivencia estaba empapada de una mística afectiva y una tenacidad numantina: convencida de haber heredado un derecho vitalicio intransferible sobre la vivienda, encarnaba a la defensora insumisa de su bastión. Frente a los requerimientos, burofax, procuradores y notificadores que llamaban a su puerta, Maricarmen III (La Inamovible) erigió su propia máxima legendaria: «Yo no me voy». Para ella, negociar o firmar acuerdos era tan solo una trampa dialéctica orientada a despojarla de lo prometido; por ello, rechazó cualquier propuesta económica y prefirió aguardar impasible al dictamen de los tribunales con la firmeza infranqueable de un guardián de la cultura popular.
Maricarmen IV: la insurgente
Y en la cúspide del cuadrilátero se erigía Maricarmen IV: la insurgente, la estratega veterana de las sombras. Consciente de que la presión mediática y la movilización popular superaban en eficacia a cualquier expediente, rebautizó a la contraparte inmobiliaria con la etiqueta inapelable de «fondo buitre», articulando una campaña de resistencia callejera con concentraciones, altavoces y pancartas. Al ser cuestionada sobre la responsabilidad de su desalojo, apuntó directamente al vértice del poder político: «A Pedro Sánchez. No se entera de la cantidad de desahucios que hay diarios, no se entera o no quiere enterarse», sumando posteriormente a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. Incapaz de ceder un milímetro de terreno, convirtió la resistencia de Sainz de Baranda en su última trinchera.
Anomalía de los viajes y paradoja de Collado Mediano
Su plan era impecable: retroceder al pasado para llegar a Collado Mediano con suficiente antelación, trabajar allí, reunir el dinero necesario mediante su actividad laboral y evitar que el procedimiento hipotecario llegara a culminar. La misión exigía llegar dos años antes del momento decisivo, cuando todavía había tiempo para reunir los fondos y salvar la propiedad.
Sin embargo, los viajes en el tiempo entrañan riesgos gravísimos. Un fallo en la calibración de los condensadores de fluzo o un cálculo erróneo en las coordenadas temporales provocó un desastroso salto cuántico: en lugar de aparecer dos años antes de que el procedimiento alcanzara su punto crítico, Maricarmen llegó demasiado tarde, cuando el edicto hipotecario ya había sido publicado.
Aquel fallo explicaba la desconcertante paradoja del Boletín Oficial del Estado: el edicto publicado el 13 de junio de 2000 por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 2 de Collado-Villalba anunciaba la subasta de un chalet unifamiliar en Collado Mediano, valorado en 20 millones de pesetas, dentro del procedimiento seguido por el Banco Zaragozano contra María del Carmen Abascal Martín.
Cuando Maricarmen apareció finalmente en Collado Mediano, ya no podía impedir que aquel acontecimiento hubiera ocurrido. Aun así, intentó continuar con la misión: permaneció allí durante varios meses, llegó a constar empadronada en el municipio en 2001 y trató de llevar adelante el plan laboral que debía haber ejecutado en la línea temporal correcta. Pero el pasado ya había tomado otro camino. Sin posibilidad de regresar a tiempo para corregir el error, tuvo que abortar la misión y volver a su línea temporal en Sainz de Baranda, archivando los datos del incidente en una caja que guarda a buen recaudo en su dormitorio.
La distorsión metodológica de la prensa
El caos definitivo se apoderó de los medios de comunicación cuando intentaron fiscalizar la biografía de Maricarmen utilizando el rígido e insuficiente método del periodismo tradicional.
En mayo de 2024, un cronista de El País acudía al piso de Sainz de Baranda para entrevistar a una Maricarmen que declaró tener 84 años y haber trabajado durante 49 años como auxiliar administrativa. Apenas un mes después, en junio de 2024, la Cadena SER enviaba a sus redactores a la misma vivienda y entrevistaba a lo que creían que era la misma persona… solo que esta segunda Maricarmen afirmaba rotundamente tener 86 años, llevar 68 viviendo allí y contar con una trayectoria profesional completamente distinta.
¿Cómo era posible envejecer dos años exactos en el transcurso de treinta días? Para la prensa tradicional, aquello representaba una contradicción insostenible o un simple despiste de hemeroteca. Para la física cuántica de la Operación Sainz de Baranda, la explicación era cristalina: la prensa no había detectado que en mayo conversaron con Maricarmen I y en junio cruzaron el umbral para hablar con Maricarmen II.
Más tarde aparecería en otras publicaciones una tercera versión con 87 años, sumando la narrativa de los 34 años de servicio en la industria farmacéutica. El periodismo había incurrido en un craso error de bulto: confundir la identidad con la continuidad lineal del tiempo. Ningún redactor contempló la posibilidad real de que estaban entrevistando a cuatro viajeras dimensionales distintas albergadas bajo un mismo techo.
La última misión y el final de la Agente Cero
El 23 de septiembre de 2026 sobrevino el desenlace de la Operación Sainz de Baranda. Tras una prolongada contienda legal y mediática, solo una de las cuatro Maricármenes abandonó el inmueble: Maricarmen IV, la Agente Cero. Era la única conclusión coherente en esta epopeya; solo la veterana del CNI, la mujer que había grabado los vídeos virales de llamamiento a la movilización masiva y que había convertido una disputa administrativa en una trinchera social, podía asumir el coste operativo de dar la cara hasta el último segundo.
Tras su traslado hospitalario desde el foco del desalojo, la Agente Cero continuó emitiendo proclamas de resistencia, manteniendo la moral del frente hasta su último aliento. Y cuando sobrevino la noticia de su fallecimiento, no fue la derrota de una anciana agotada, sino el cierre triunfal de una maniobra impecable. La Agente Cero partió habiendo completado su objetivo supremo: ver caer al mismísimo Pedro Sánchez (el mandatario que, según su relato, había ocultado sus logros en el CNI y sepultado su carrera como funcionaria en el anonimato) y contemplar al pueblo levantándose en masa, tomando las calles y luchando con fiereza por el derecho a una vivienda digna.
Con la satisfacción del deber cumplido, sabiendo que las gentes de su país habían despertado y con la certeza absoluta de haber ejecutado un plan perfecto con precisión quirúrgica, la Agente Cero se marchó en paz hacia la última frontera.
La gran interrogante y el paradero del multiverso
Tras la partida de la veterana, la narración se adentra en el misterio definitivo. De las otras tres Maricármenes (la Custodia del Continuum, la Estratega de BINESA-Pfizer y la Baluarte Inamovible) se desconoce por completo su paradero actual. Nadie las vio abandonar el edificio en Sainz de Baranda ni constan en ningún registro civil ni hospitalario de esta línea temporal.
¿Regresaron a sus respectivos universos de origen tras el colapso del portal? ¿O permanecen ocultas en algún pliegue cuántico de la capital esperando el momento oportuno para resurgir? La verdad permanece envuelta en la bruma de lo insondable.
Resta una posibilidad: que la tecnología de salto interdimensional continúe oculta en las entrañas del número 46 de Sainz de Baranda. Quizá, al llamar de nuevo al timbre en algún punto del futuro, abra la puerta una figura familiar, observe las estancias vacías y pregunte con serenidad: “¿Dónde están mis compañeras?”
Hasta que ese momento llegue, rendimos homenaje a la Agente Cero y a la leyenda de Maricarmen, cuya gesta conmocionó el debate social sobre la vivienda en España.
María del Carmen Abascal Martín. Descanse en paz.
Este texto es una sátira y toda la trama del multiverso, los experimentos, los viajes entre realidades, la pertenencia al CNI, la existencia de una máquina interdimensional y la explicación de que el Gobierno de Pedro Sánchez hubiera ocultado supuestos méritos de Maricarmen son elementos de ficción creados expresamente para este homenaje.
La intención no es afirmar que María del Carmen Abascal Martín fuera agente del CNI, ni que existieran realmente cuatro mujeres viviendo en la vivienda, ni atribuirle una carrera secreta, ni convertir en hechos las explicaciones imaginarias que aparecen en el relato.
La ficción parte de un problema real: durante la cobertura pública del caso aparecen versiones diferentes de determinados aspectos autobiográficos de Maricarmen. El propósito de la sátira es ofrecer una explicación literaria que permita encajarlas sin convertir el artículo en una mera recopilación de contradicciones.
En las fuentes periodísticas consultadas aparece, por ejemplo, una Maricarmen presentada como de 84 años en mayo de 2024 y otra como de 86 años en junio de ese mismo año. En publicaciones posteriores aparece con 87 años.
Algo similar ocurre con su trayectoria profesional. Una publicación de 2024 recoge que se había ganado la vida como auxiliar administrativa durante 49 años, mientras que otra versión publicada en 2025 y reproducida posteriormente describe 34 años de trabajo como secretaria del consejo de administración de una empresa farmacéutica y una jubilación en 1998.
También existe documentación sobre un periodo de empadronamiento en Collado Mediano durante 2001, asociado por publicaciones posteriores a una estancia laboral. Independientemente de la explicación que se dé a ese episodio, el BOE de 13 de junio de 2000 recoge además un procedimiento hipotecario de 1999 contra una persona identificada como María del Carmen Abascal Martín, relativo a una vivienda unifamiliar situada en Collado Mediano y con una primera subasta señalada por 20 millones de pesetas. El propio contenido del edicto no permite afirmar por sí solo cuál fue el resultado definitivo de las subastas ni resolver todos los extremos de aquella operación.
La cuestión de la discapacidad también muestra por qué resulta necesario distinguir declaraciones, informes médicos y resoluciones judiciales. Maldita.es recoge que en 2018 Maricarmen había comunicado determinadas limitaciones físicas; que en 2021 se aportó un informe médico que señalaba retrospectivamente un posible grado del 65% en 2018; y que posteriormente Maricarmen habló públicamente de una discapacidad del 50%. La Audiencia Provincial, según la misma documentación, consideró que la discapacidad no había sido declarada por el órgano competente y que además no se había demostrado que concurriera en 2005, fecha jurídicamente relevante para la subrogación.
La situación jurídica del alquiler tampoco se trata aquí como una cuestión que pueda decidirse a partir de una entrevista. La Audiencia Provincial de Madrid, Sección Novena, Sentencia 324/2022, de 30 de junio, consideró que la segunda subrogación producida tras el fallecimiento de la madre en 2005 no tenía carácter vitalicio y situó posteriormente la extinción de la relación arrendaticia conforme al régimen que aplicó al caso. El Tribunal Supremo, Auto de 13 de diciembre de 2023, recurso 6423/2022, inadmitió el recurso de casación y dejó firme la sentencia de la Audiencia.
La propia Maricarmen también realizó públicamente declaraciones sobre a quién responsabilizaba de su situación. En la entrevista de RTVE del 23 de septiembre de 2026, grabada el 22 de septiembre, víspera del desalojo, respondió primero “A Pedro Sánchez” y posteriormente señaló también a Isabel Díaz Ayuso y a José Luis Martínez-Almeida.
Los elementos políticos que rodean la trama de Agente Cero también parten de una cronología histórica real, aunque la conexión entre esos acontecimientos y Maricarmen pertenece por completo a la ficción. Pedro Sánchez asumió la presidencia del Gobierno en junio de 2018; en marzo de 2020 el Gobierno declaró el estado de alarma en España ante la pandemia de COVID-19; y el 10 de mayo de 2022 Paz Esteban fue cesada como directora del CNI en el contexto del escándalo de espionaje mediante Pegasus. El cese quedó recogido oficialmente en el Real Decreto 351/2022, de 10 de mayo. El relato convierte esos acontecimientos reales en los puntos de anclaje de una historia ficticia de operaciones secretas, laboratorio abandonado y ruptura con los servicios de inteligencia.
En cuanto a Urbagestión, Maricarmen y su abogada utilizaron públicamente la expresión “fondo buitre”. La empresa rechazó esa caracterización y afirmó ser una pequeña consultora de inversiones inmobiliarias. Por tanto, este artículo utiliza esa expresión únicamente como parte del personaje satírico de Maricarmen IV y no como una conclusión independiente sobre la naturaleza jurídica o empresarial de Urbagestión.
Las informaciones sobre supuestas conductas negativas, compras dejadas a deber u otras acusaciones proceden de testimonios de determinados vecinos y deben permanecer atribuidas a esos terceros. No se convierten en hechos probados simplemente porque aparezcan en una publicación periodística.
El contraste entre las diferentes versiones es, por tanto, real; el multiverso no lo es. La sátira no pretende determinar cuál de las versiones autobiográficas era verdadera ni atribuir intenciones concretas a Maricarmen. Una declaración acredita que una persona dijo algo; para determinar que aquello ocurrió realmente hace falta, cuando sea posible, corroboración independiente.
Este enfoque permite mantener una distinción fundamental: una contradicción demuestra que dos versiones no pueden ser simultáneamente correctas en los mismos términos, pero no permite por sí sola determinar cuál de ellas era la verdadera. Cuando no existe documentación independiente suficiente, la conclusión rigurosa es simplemente que el dato queda sin determinar.
Por eso este artículo se presenta deliberadamente como homenaje y no como una biografía correctiva. En lugar de dedicar el texto entero a enumerar edades incompatibles, carreras profesionales diferentes, versiones jurídicas divergentes y otros datos difíciles de conciliar, hemos utilizado una ficción evidente y humorística que permite reunir todas esas versiones bajo una misma premisa: no había contradicciones; había un multiverso.
La intención es hacerlo desde el cariño y el respeto hacia Maricarmen, especialmente ahora que ha fallecido, sin pretender burlarse de su muerte ni utilizar sus circunstancias personales como objeto de desprecio. La sátira busca convertir las dificultades de reconstruir públicamente su biografía en una historia extraordinaria y, al mismo tiempo, dejar constancia de que detrás de cada elemento absurdo del relato existe un dato, una declaración, una publicación o un documento real que motivó la ficción.
- Cadena SER (13 de junio de 2024): A la calle con 86 años, sin familiares directos y sin dónde ir. Entrevista con Maricarmen en su vivienda, incluida su edad declarada de 86 años, los 68 años de residencia, el relato sobre las subrogaciones, la renta, sus declaraciones sobre no abandonar la vivienda y las referencias a sus viajes y objetos adquiridos durante ellos.
- EL PAÍS (28 de mayo de 2024): Mari Carmen, la inquilina de renta antigua que resiste al desahucio a los 84 años. Versión en la que aparece con 84 años y como auxiliar administrativa durante 49 años, además de la información sobre el contrato de 1956 y la oferta de compra de la vivienda.
- EL PAÍS (23 de octubre de 2025): Maricarmen, la mujer de 87 años a punto de perder su casa. Versión en la que aparece con 87 años, con formación en taquimecanografía y secretariado, 34 años como secretaria del consejo de administración de una empresa farmacéutica y jubilación en 1998.
- EL PAÍS (29 de octubre de 2025): Por qué el triunfo de Maricarmen es la victoria de la presión social. Publicación que vuelve a recoger la versión de los 49 años como auxiliar administrativa y otros elementos de su trayectoria personal.
- Maldita.es (octubre de 2026): Bulos y desinformaciones sobre el caso Maricarmen. Preguntas, respuestas y verificaciones sobre el caso, incluyendo las versiones relativas a edad, trabajo, discapacidad, funcionariado, situación económica, Collado Mediano, renta y contrato.
- Maldita.es (6 de octubre de 2026): Maricarmen se compró un chalet en la sierra madrileña que acabó embargado por impago. Análisis del episodio de Collado Mediano, el edicto hipotecario publicado en el BOE y la estancia de Maricarmen en el municipio durante 2001.
- RTVE (23 de septiembre de 2026): Entrevista a Maricarmen antes del desahucio. Entrevista grabada el 22 de septiembre, víspera del desalojo, en la que Maricarmen responsabiliza primero a Pedro Sánchez y posteriormente menciona también a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.
- Boletín Oficial del Estado (13 de junio de 2000): BOE N.º 141 (Edicto del Juzgado de 1.ª Instancia n.º 2 de Collado-Villalba). Relativo al procedimiento 117/99 promovido por Banco Zaragozano contra María del Carmen Abascal Martín, con referencia a una vivienda unifamiliar en Collado Mediano y subasta por 20 millones de pesetas.
- Poder Judicial España (30 de junio de 2022): Audiencia Provincial de Madrid, Sentencia 324/2022 (ECLI:ES:APM:2022:9740). Resolución judicial relativa al contrato de 1956, las subrogaciones, la discapacidad alegada y la duración de la relación arrendaticia.
- Poder Judicial España (13 de diciembre de 2023): Tribunal Supremo, Auto de inadmisión (ECLI:ES:TS:2023:16971A). Inadmisión del recurso de casación 6423/2022 y firmeza de la sentencia de la Audiencia Provincial.
- La Moncloa (2 de junio de 2018): Toma de posesión de Pedro Sánchez. Anclaje temporal real de la cronología ficticia.
- La Moncloa (14 de marzo de 2020): Declaración del estado de alarma. Anclaje temporal de la trama ficticia ante la pandemia de COVID-19.
- RTVE (10 de mayo de 2022): El Gobierno destituye a Paz Esteban como directora del CNI. Información sobre su cese tras el escándalo por espionaje mediante Pegasus.
- Boletín Oficial del Estado (10 de mayo de 2022): Real Decreto 351/2022. Cese oficial de Paz Esteban López como Secretaria de Estado Directora del Centro Nacional de Inteligencia.
- EL ESPAÑOL (1 de octubre de 2026): La otra vida de Maricarmen según sus vecinos. Reportaje sobre testimonios de vecinos y comerciantes del entorno de Alcalde Sainz de Baranda.
- EL PAÍS (7 de octubre de 2026): Muere Maricarmen, la mujer que encendió la lucha contra los desahucios. Información sobre el fallecimiento de Maricarmen, su trayectoria pública, su desahucio y sus últimos mensajes desde el hospital.
- Material audiovisual público relacionado: Vídeos e intervenciones públicas utilizados para observar la diversidad de declaraciones y comportamientos atribuidos públicamente a Maricarmen.
