La investigación de Llunara ha localizado más de 200 vídeos y anuncios relacionados con estas prácticas, con más de 10 millones de visualizaciones en una sola cuenta. Los responsables crean cuentas para suplantar la identidad, reutilizan imágenes, vídeos e historias reales de menores españoles, incluidos niños fallecidos, para dirigir a los usuarios a páginas externas de supuestas donaciones. Hemos documentado dos casos en los que las familias denunciaron los hechos a TikTok y aportaron pruebas de suplantación de identidad. En uno de ellos, la plataforma comunicó que no retiraría el contenido; en el otro, una cuenta que había sido eliminada reapareció dos días después con un «2» añadido al nombre y volvió a publicar los vídeos mediante publicidad.

Una investigación sobre campañas publicitarias que se aprovechan de menores en situaciones extremas
El Equipo de Investigación de Llunara ha documentado una serie de campañas publicitarias difundidas en TikTok que utilizan vídeos e imágenes auténticas de menores enfermos para solicitar dinero a los usuarios. Los responsables de estas campañas descargan material publicado originalmente por las familias o personas de su entorno, lo vuelven a publicar desde cuentas que suplantan identidades y lo promocionan mediante anuncios de pago. A continuación, utilizan esos anuncios para conducir a los usuarios hacia páginas web que presentan la operación como una supuesta campaña de donación solidaria.
No se trata simplemente de publicaciones que reutilizan imágenes sin autorización. El elemento central de la investigación es la utilización de casos reales de menores para generar confianza y captar dinero mediante campañas cuya relación con las familias no ha sido autorizada y cuya recaudación, según los testimonios y la documentación que hemos podido examinar, no llega a sus destinatarios. Priorizando casos de menores que aparecen con personajes famosos (influencers, futbolistas, actores, cantantes, etc).

Durante las últimas semanas hemos localizado más de 200 vídeos y anuncios vinculados a este patrón, con casos que afectan a decenas de menores españoles. Hemos recibido, además, comunicaciones de múltiples usuarios que afirman haber sido víctimas de estas operaciones y haber entregado dinero creyendo que estaban ayudando legítimamente a un niño enfermo.
La investigación sigue abierta. Disponemos de material acreditativo sobre los anuncios identificados, sus visualizaciones, los enlaces de destino, los contenidos originales que hemos podido localizar y las comunicaciones relacionadas con las denuncias presentadas. En determinados casos contamos también con documentación aportada directamente por las personas afectadas.
Este material permite documentar cómo funcionan las campañas y cómo se utilizan imágenes, vídeos e identidades reales para dar apariencia de legitimidad a solicitudes de dinero que no proceden de las familias afectadas.
Menores fallecidos utilizados para solicitar dinero
Una de las circunstancias más graves que hemos observado es que la mayoría de los vídeos identificados corresponden, según la información pública disponible y las comprobaciones realizadas hasta la fecha, a menores que ya han fallecido debido a sus graves enfermedades. En numerosos casos, sus cuentas en redes sociales no mostraban actividad reciente, por lo que no nos ha sido posible localizar ni contactar con sus familias para contrastar directamente la utilización de las imágenes.
Por respeto a estos menores y a sus familiares, Llunara ha decidido no publicar sus nombres, no mostrar sus rostros y no difundir información que pueda facilitar su identificación. Tampoco publicaremos datos que permitan reconocerlos indirectamente.
La decisión de proteger su intimidad no significa que carezcamos de información sobre los casos: conservamos internamente el material recopilado y los elementos que permiten documentar los anuncios investigados.
La falta de contacto directo con estas familias también nos obliga a distinguir entre lo que hemos observado en las campañas y aquello que todavía no hemos podido confirmar personalmente. No atribuiremos a todas las familias declaraciones que no hayan realizado ni presentaremos como verificadas individualmente todas las posibles pérdidas económicas.
El caso de Nicolás: una familia ajena a la campaña publicitaria
Nicolás es un menor cuya situación médica y cuyas necesidades de apoyo han sido difundidas públicamente por su entorno. Sus vídeos auténticos han servido para dar a conocer su historia y movilizar ayuda solidaria. Precisamente ese material real es el que hemos encontrado reutilizado en anuncios investigados por Llunara.

Hemos podido contactar con su padre, quien nos ha confirmado que la familia no tiene relación con la campaña publicitaria investigada ni controla la página externa a la que se dirige a los usuarios. Según la información que nos ha trasladado, la familia no recibe el dinero captado a través de esos anuncios.
Este contraste es especialmente relevante porque demuestra que, al menos en este caso, la utilización publicitaria del material no equivale a una campaña autorizada ni permite asumir que las aportaciones lleguen al menor.
Nicolás no es el objeto exclusivo de esta investigación ni un caso aislado que pretendamos convertir en una campaña de promoción. Es uno de los ejemplos que hemos podido verificar directamente dentro de un conjunto mucho más amplio de anuncios que utilizan la imagen y las circunstancias personales de menores para solicitar dinero.
El padre nos ha facilitado documentación relativa a los contenidos originales, las denuncias presentadas y las comunicaciones mantenidas con TikTok. Según la información que nos ha trasladado, esta situación no solo perjudica a la familia al desviar la atención y las aportaciones destinadas a ayudar al menor, sino que también está provocando que algunas personas que afirman haber sufrido cargos o pérdidas económicas se dirijan contra ellos, creyendo erróneamente que son responsables de la campaña.
La familia afirma haber comunicado repetidamente a TikTok que no controla la campaña ni es responsable de la página de destino. Pese a ello, según las comunicaciones que hemos podido examinar, la plataforma comunicó que no retiraría el contenido denunciado.
Más de 50.000 comentarios y usuarios que creen haber donado legítimamente
En el momento de cierre de este artículo, los vídeos localizados en la cuenta investigada acumulaban más de 10 millones de visualizaciones, 50.000 comentarios y 110.000 likes, según los recuentos visibles consultados por nuestro equipo.
Los anuncios parecen dirigirse mayoritariamente a usuarios de España. En sus comentarios encontramos mensajes de personas que aseguran haber aportado dinero, a veces cantidades pequeñas que afirman que apenas podían permitirse, convencidas de que estaban ayudando a un menor en una situación médica grave.
Desde Llunara hemos respondido a diversos comentarios para advertir de las sospechas existentes sobre estas campañas. A raíz de ello, múltiples usuarios han intentado ponerse en contacto con nuestro equipo y nos han trasladado que desconocían la posible naturaleza fraudulenta de las páginas de destino y que habían realizado pagos creyendo que la solicitud era legítima.
No hemos tratado este volumen de comentarios como si fuera, por defecto, actividad automatizada. Hemos leído testimonios aparentemente individualizados, con relatos concretos de personas que afirman haber entregado dinero. No obstante, no hemos podido comprobar de forma independiente la identidad ni la transacción de cada comentario ya que como hemos indicado son más de 50.000 comentarios, por lo que no presentamos cada mensaje como una víctima individual verificada.
También hemos observado comentarios que aprovechan los vídeos para atribuir la situación al Gobierno o a Vox y convertirla en una discusión política. Esa politización desvía la atención de la cuestión esencial: quién controla las campañas, quién recibe el dinero y por qué se siguen difundiendo anuncios que utilizan la imagen de menores sin que las familias sean sus responsables.
Nuestro equipo no puede responder individualmente a los más de 50.000 comentarios contabilizados. Por ello, hacemos un llamamiento a las personas que hayan realizado una aportación a través de una de estas páginas para que conserven las pruebas y comuniquen los hechos a las autoridades.
La cifra de posibles afectados supera las 2.000 personas
Según información trasladada al equipo por fuentes policiales consultadas, más de 2.000 personas habrían denunciado hechos relacionados con estas operaciones, creyendo que estaban realizando donaciones legítimas para ayudar a un menor en una situación médica grave.
La cifra debe entenderse como una estimación atribuida a esas fuentes, no como un registro público de víctimas que Llunara haya podido auditar individualmente. No disponemos de acceso al conjunto de las denuncias ni podemos confirmar que todas correspondan exactamente a los anuncios que hemos localizado.
Aun con esa limitación, hay motivos para considerar que el número real de personas perjudicadas podría ser muy superior. Muchas personas pueden haber efectuado un pago sin descubrir el engaño, no haber relacionado posteriormente el cargo con el anuncio o no haber denunciado los hechos. Por tanto, las denuncias conocidas no tienen por qué representar el conjunto de usuarios que realizaron aportaciones.
Primer caso documentado: TikTok rechaza retirar los anuncios denunciados por el padre de Nicolás
El aspecto que consideramos más preocupante de esta investigación es la actuación de TikTok después de recibir las denuncias.
Según la documentación facilitada a Llunara, el padre de Nicolás ha remitido numerosas comunicaciones a la plataforma durante semanas. Ha aportado material para acreditar su identidad, vídeos originales y pruebas destinadas a demostrar que el contenido utilizado en los anuncios corresponde a su familia y que él no controla la campaña denunciada.
La familia también ha puesto los hechos en conocimiento de las autoridades mediante una denuncia policial. Pese a ello, según las respuestas recibidas y facilitadas a nuestro equipo, TikTok ha comunicado que considera que el contenido no incumple sus políticas y que no procederá a retirarlo ni a adoptar medidas contra la cuenta denunciada.
Las respuestas se atribuyen a un equipo de revisión humana. Según la documentación facilitada, no se trata únicamente de mensajes generados por un sistema automatizado: las comunicaciones atribuyen la decisión a un equipo de revisión y trasladan a la familia que el contenido permanecerá publicado.
En esas comunicaciones, TikTok ha indicado que, si no está conforme con la decisión, puede acudir a la vía judicial. También ha señalado que colaborará con las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando reciba una solicitud formal de las autoridades competentes.
De acuerdo con la información transmitida por la familia, TikTok ha justificado igualmente la ausencia de actuaciones en que no habría recibido una comunicación oficial de las autoridades sobre el caso.
La existencia de una denuncia presentada por un particular no demuestra por sí sola que la plataforma haya recibido un requerimiento policial oficial. Pero tampoco elimina la cuestión que planteamos: ¿qué medidas adopta una plataforma cuando recibe pruebas reiteradas de que sus anuncios están utilizando identidades reales para captar dinero mediante engaño?
La respuesta no puede limitarse indefinidamente a remitir a la familia a los tribunales mientras los anuncios continúan circulando e incluso negarse a retirar el contenido una vez que ya se ha presentado una denuncia policial.
Segundo caso documentado: meses de comunicaciones con TikTok y una cuenta que reapareció tras ser eliminada
Llunara ha podido acceder a documentación relativa a un segundo caso de presunta suplantación de identidad vinculada al uso de vídeos de un menor en campañas publicitarias de TikTok.
La denuncia y las comunicaciones con TikTok fueron gestionadas por un tercero que actuaba en representación legal del padre. El hijo del afectado falleció en 2026. Por respeto a la privacidad de la familia y porque no contamos con autorización para revelar su identidad, no publicaremos el nombre del padre ni el de su hijo.
Nuestro equipo dispone de copias de varios correos intercambiados con el departamento de privacidad de TikTok, a través de la dirección support-privacy@tiktok.com, dentro de un expediente al que la plataforma asignó un número de caso.
Las comunicaciones documentadas abarcan desde el 29 de diciembre de 2025 hasta el 12 de mayo de 2026. Durante ese periodo, el representante trasladó a TikTok información y documentación sobre la suplantación denunciada.
Entre los materiales aportados se incluyen pruebas de la denuncia policial, documentación relativa a la suplantación de identidad e informes periciales. El representante también aportó pruebas destinadas a demostrar que la información que TikTok habría facilitado a las autoridades era falsa. Llunara conserva la documentación recibida y puede identificar qué alegaciones se apoyan en esos materiales.
Una cuenta eliminada que reapareció dos días después
Según la documentación que nos ha facilitado el representante, en marzo de 2026 TikTok habría eliminado la cuenta denunciada. Sin embargo, dos días después (si no antes) apareció una cuenta con el mismo nombre, al que se había añadido únicamente el número «2», que volvió a publicar los mismos vídeos mediante anuncios publicitarios.
Esta secuencia resulta especialmente preocupante. Si una cuenta se elimina tras una denuncia por suplantación y, apenas dos días después, aparece otra prácticamente idéntica que vuelve a difundir los mismos contenidos publicitarios, la eficacia de la respuesta de la plataforma merece un examen riguroso.
La coincidencia en el nombre, la continuidad de los vídeos y la reaparición de la publicidad son elementos relevantes para determinar si las medidas adoptadas por TikTok fueron suficientes para impedir que continuara la actividad denunciada.
Por lo que, ell patrón documentado plantea una pregunta concreta: ¿qué mecanismos utilizó TikTok para comprobar la relación entre las cuentas y evitar la republicación de los vídeos que ya habían sido denunciados?
TikTok remite la obtención de información adicional a las autoridades
El intercambio de comunicaciones se prolongó hasta el 12 de mayo de 2026. Según el representante, a partir de esa fecha dejó de recibir respuestas sustantivas que permitieran resolver la situación y la plataforma remitió las solicitudes de información adicional a los procedimientos legales y a los requerimientos de las autoridades.
El último mensaje aportado a Llunara incluye un apartado titulado «TikTok’s commitment to cooperating with law enforcement». En él, la compañía indica que las autoridades policiales o supervisoras competentes pueden presentar solicitudes legales de información directamente a TikTok. También remite a sus directrices para las fuerzas y cuerpos de seguridad y al formulario específico habilitado para solicitar datos en el marco de investigaciones oficiales.
En esencia, TikTok explica que atenderá las solicitudes válidas de información que presenten las autoridades conforme a la legislación aplicable. El mensaje no demuestra por sí solo que la plataforma hubiera recibido un requerimiento oficial relativo a este caso ni que se hubiera negado a cumplirlo. Sí deja constancia de que, para obtener determinada información en el marco de un procedimiento, el representante debía recurrir a los cauces legales correspondientes.
El representante también sostiene que los datos de transparencia que TikTok proporcionó para identificar al responsable de la cuenta eran falsos, y afirma haber aportado pruebas de ello. Este extremo reviste especial importancia porque la información de identificación puede resultar determinante para dirigir correctamente las actuaciones contra los responsables de una presunta suplantación.
Llunara considera necesario que se esclarezca qué información se facilitó, cuál era su procedencia y por qué, según la documentación aportada, no se correspondía con la identidad real que se intentaba determinar.
Una familia que terminó abandonando la reclamación
En mayo de 2026, el hijo del afectado ya había fallecido. Según nos ha explicado su representante, el padre decidió dejar de insistir ante TikTok después de meses de comunicaciones sin conseguir una solución que considerase efectiva.
No estamos ante una reclamación abstracta sobre las normas de una red social, sino ante una familia que había denunciado el uso de la identidad y los vídeos de su hijo y que, según la documentación recibida, aportó pruebas y mantuvo comunicaciones con la plataforma durante más de cuatro meses.
El representante nos ha trasladado además una consecuencia que la familia considera especialmente grave: la utilización de los vídeos del menor en campañas fraudulentas habría perjudicado directamente la capacidad de la familia para recibir fondos destinados a cubrir sus necesidades médicas. Según nos explica, durante ese periodo dejaron de percibir aportaciones que esperaban recibir legítimamente para hacer frente a determinados gastos relacionados con la atención del menor.
Entre los gastos que la familia señala se encontraban una cama medicalizada para el domicilio y una silla de ruedas adaptada, ya que la silla de la que disponían anteriormente no reunía las características de adaptación necesarias para las necesidades del menor. La familia también nos ha informado de un tercer gasto médico concreto que, por sus características, no vamos a identificar ni describir, puesto que hacerlo podría permitir deducir la identidad del menor.
La familia considera que si las campañas fraudulentas no hubieran desviado a potenciales donantes hacia páginas controladas por los estafadores, podrían haber dispuesto de fondos suficientes para afrontar estos gastos médicos. Esta es una valoración trasladada por la propia familia y no podemos afirmar de forma independiente que todas las cantidades que habrían podido recaudar se hubieran materializado necesariamente ni establecer una relación causal económica exacta entre cada anuncio y cada gasto médico.
Sí podemos constatar, a partir de la documentación que hemos examinado, que la familia había denunciado la utilización no autorizada de la identidad y de los vídeos de su hijo mientras se encontraban activas campañas publicitarias que utilizaban ese material para solicitar dinero. El perjuicio señalado por la familia no se limita, por tanto, a la apropiación de imágenes: sostiene que estas campañas también les privaron de una fuente de ayuda económica que necesitaban para atender las necesidades del menor.
No publicaremos los datos personales de la familia ni documentación que permita identificar al menor. Tampoco revelaremos el tercer gasto médico mencionado por el representante, precisamente porque esa información podría facilitar la identificación del menor. Conservamos la información aportada para respaldar los hechos descritos y preservar la privacidad de las personas afectadas.
Este segundo caso amplía la cronología de la investigación: las comunicaciones documentadas comenzaron en diciembre de 2025 y continuaron hasta mayo de 2026. Junto con el caso de Nicolás, aporta un segundo conjunto de pruebas que permite examinar cómo respondió TikTok ante denuncias de naturaleza similar.
Los dos casos no demuestran por sí solos que todas las campañas identificadas estén gestionadas por las mismas personas. Sí permiten documentar que distintas personas denunciaron problemas de suplantación y que, según la documentación examinada, las respuestas de TikTok no lograron impedir de forma duradera la difusión de los vídeos denunciados.
La responsabilidad de TikTok no es secundaria
Llunara considera que TikTok ocupa una posición central en la difusión de estas campañas y debe responder por sus propias decisiones de gestión publicitaria, seguridad y moderación. No estamos ante un simple enlace publicado en una red social que lleva al usuario a abrir voluntariamente otra aplicación: los anuncios investigados se muestran dentro de TikTok y, cuando el usuario pulsa el botón para realizar la supuesta donación, la propia aplicación abre la página de destino mediante su navegador integrado (in-app browser).
Aunque las páginas fraudulentas utilizan dominios externos, el usuario permanece dentro de la aplicación de TikTok durante todo el proceso. La publicidad, la apertura de la página y la interacción posterior con ella se producen dentro de un mismo recorrido iniciado en la plataforma. Esta distinción es importante: el destino económico de la operación se encuentra en una web de terceros, pero el acceso a esa web se produce mediante las funcionalidades que TikTok pone a disposición de sus usuarios y anunciantes.
Un entorno de navegación que puede reforzar la apariencia de legitimidad
Durante nuestra investigación hemos comprobado que el navegador integrado de TikTok presenta un mensaje de seguridad al acceder a las páginas investigadas. En concreto, la interfaz indica que la conexión es segura y advierte de que la información compartida con la web, incluidos números de tarjeta o contraseñas, se transmitirá de forma segura.

Este aviso no certifica que la página sea legítima, que la campaña esté autorizada por las familias ni que el dinero vaya a llegar al menor. Una conexión HTTPS cifra la comunicación entre el navegador y el servidor, pero no garantiza que el titular de la web sea quien afirma ser. Sin embargo, el mensaje aparece dentro de la propia interfaz de TikTok y puede contribuir a que un usuario interprete erróneamente que la operación es legítima.
La documentación oficial de TikTok confirma que determinados anuncios pueden abrir páginas web mediante su navegador integrado y establece requisitos técnicos para esas páginas, incluido el uso de HTTPS. Puede consultarse en sus especificaciones oficiales sobre URL de WebView.
TikTok ofrece funciones para utilizar información almacenada por el usuario
Hay otro aspecto relevante para comprender el riesgo de estas campañas. El navegador integrado de TikTok dispone de una función de autocompletado (Autofill) que puede utilizarse en páginas web de terceros abiertas dentro de la aplicación.
La propia documentación de TikTok sobre Autofill en páginas de terceros confirma que esta función puede facilitar información de contacto y permitir el uso de determinados datos de tarjetas previamente guardados por el usuario. TikTok especifica que la función se utiliza en páginas de terceros abiertas dentro de su navegador integrado y que el usuario debe optar por guardar sus datos para utilizarlos posteriormente. La documentación también explica que los datos de tarjeta empleados para Autofill se almacenan en el dispositivo del usuario.
En las páginas investigadas hemos observado que se ofrece la posibilidad de utilizar información de pago y datos de dirección almacenados por el usuario. Además, algunos usuarios que han contactado con Llunara después de realizar pagos en estas páginas nos han indicado que habían guardado sus datos al efectuar anteriormente compras en TikTok Shop.
Lo que resulta relevante es que el navegador de TikTok proporciona una función documentada para facilitar la introducción de información guardada en páginas de terceros, incluidas determinadas informaciones de pago.
Esto no significa que los responsables de las páginas fraudulentas tengan acceso automático a toda la información almacenada por TikTok ni que puedan consultar directamente las tarjetas de los usuarios. La función de autocompletado está mediada por el navegador y requiere la intervención del usuario. Pero sí significa que el entorno de TikTok puede facilitar que un usuario introduzca información previamente guardada al interactuar con una web externa a la que ha llegado desde un anuncio.
En una campaña que suplanta la identidad de familias y solicita dinero mediante engaño, esta integración merece especial atención: el usuario puede llegar a la página desde un anuncio de TikTok, permanecer dentro de la aplicación, ver el aviso de conexión segura y disponer de funciones que facilitan el proceso de pago.
TikTok dispone de políticas contra las prácticas fraudulentas
La responsabilidad que señalamos también debe examinarse a la luz de las reglas que la propia compañía declara aplicar.
Las políticas publicitarias de TikTok sobre prácticas engañosas prohíben comportamientos fraudulentos, el robo de identidad y las afirmaciones engañosas. Por su parte, su política sobre contenido engañoso y falso contempla restricciones sobre anuncios y páginas de destino que inducen a error, así como sobre determinados usos no autorizados de la imagen de personas en contextos engañosos.
Sin embargo, en los casos documentados por Llunara, las familias no se han limitado a expresar una disconformidad general con un anuncio. Han denunciado la suplantación de su identidad, han aportado documentación para acreditar su relación con los menores y han solicitado que se retiren contenidos que están siendo utilizados para captar dinero sin su autorización.
Según los correos y demás documentación que hemos examinado, las respuestas de la plataforma atribuyen las decisiones a equipos de revisión humana y comunican que el contenido denunciado no será retirado. En el caso del segundo afectado, la documentación abarca comunicaciones entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, incluida la reaparición de una cuenta que, según las pruebas aportadas, volvió a publicar los vídeos después de que la anterior fuera eliminada.
Por qué consideramos que TikTok debe asumir un papel central en la investigación
No afirmamos que TikTok haya creado las campañas ni que esté judicialmente acreditado que participe en su organización. Tampoco podemos determinar, sin acceso a los registros internos, qué información concreta recibió la plataforma de cada página de destino o qué datos se utilizaron para medir las operaciones.
Nuestra crítica se centra en hechos distintos y documentables: los anuncios se distribuyen mediante su sistema publicitario; las páginas se abren dentro de su navegador integrado; la aplicación ofrece funciones de autocompletado para páginas de terceros; las familias han comunicado formalmente la posible suplantación y el carácter fraudulento de las campañas; y, según la documentación examinada, TikTok ha decidido mantener anuncios denunciados tras su revisión.

Por ello, consideramos que la actuación de TikTok es una parte central de esta investigación y debe ser examinada junto con la de quienes controlan las cuentas y las páginas fraudulentas. No basta con atribuir toda la responsabilidad a los operadores de las webs cuando el canal de captación es la publicidad de la propia plataforma y las familias afirman haber advertido reiteradamente a TikTok de lo que estaba ocurriendo.
El elemento más grave no es únicamente que se hayan publicado anuncios fraudulentos. Es que, según la documentación que hemos podido examinar, la plataforma recibió avisos de los propios padres, recibió pruebas de la suplantación y mantuvo su decisión de no retirar los contenidos, mientras estos seguían utilizándose para captar dinero.
La cuestión que planteamos es concreta: si TikTok prohíbe las prácticas publicitarias fraudulentas, establece requisitos para las páginas de destino, proporciona el navegador integrado desde el que se desarrolla el proceso y recibe denuncias documentadas de las familias afectadas, ¿por qué no ha adoptado medidas eficaces para impedir que los anuncios denunciados continúen circulando?
Una dimensión económica que todavía no puede determinarse con exactitud
No disponemos de información interna sobre las campañas, sus presupuestos, los modelos de contratación publicitaria ni la facturación correspondiente. Por ello, no podemos afirmar cuánto dinero ha ingresado realmente TikTok por los anuncios investigados.
Sí podemos dimensionar de forma orientativa el posible volumen de inversión publicitaria. Una referencia comercial de 2026 sitúa el coste por mil impresiones (CPM) de TikTok en España aproximadamente entre 3,20 y 6,80 dólares. Aplicando ese rango, a modo de simulación, a diez millones de impresiones facturables, se obtendría una inversión publicitaria bruta teórica de entre 32.000 y 68.000 dólares.
Este cálculo no es una cifra auditada del gasto real de las campañas ni acredita el ingreso neto de TikTok. Se basa en un rango orientativo de mercado y supone que las diez millones de visualizaciones equivalen a impresiones publicitarias facturadas bajo un modelo CPM. Los resultados reales pueden diferir sustancialmente según la contratación y la facturación de cada campaña. La referencia utilizada es un estudio comercial de costes publicitarios de TikTok por país en 2026, no un dato facilitado por la propia plataforma.
Además, estas métricas corresponden únicamente a la cuenta investigada. No incluyen los anuncios similares que hemos localizado vinculados a otros menores. El volumen económico conjunto no puede calcularse sin conocer los datos de las demás campañas.
Lo que sí puede afirmarse a partir de nuestra investigación es que los responsables están empleando publicidad de pago para distribuir las solicitudes de dinero y que esa distribución se produce a través de TikTok. La cuantificación exacta de los ingresos, los pagos recibidos por los responsables de las webs y el posible perjuicio económico total requiere datos que no están al alcance de nuestro equipo.
Denuncias ante la Guardia Civil y comunicación a INCIBE
Los hechos ya han sido puestos en conocimiento de la Guardia Civil en varias ocasiones, tanto por la familia afectada con la que hemos podido contactar como por miembros del equipo de investigación de Llunara. También se ha comunicado la situación al Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).
A fecha de publicación, han transcurrido varias semanas sin que tengamos constancia de actuaciones que hayan conseguido detener la difusión de los anuncios investigados. Tampoco nos consta la emisión de una alerta pública específica de INCIBE sobre estas campañas concretas.
No podemos afirmar qué diligencias internas pueden estar realizando las autoridades ni concluir que no exista ninguna investigación en curso. Lo que sí podemos señalar es que, desde la perspectiva de las familias y de nuestro equipo, no hemos recibido información que permita confirmar que las actuaciones comunicadas hayan logrado frenar la campaña.
La publicación de esta investigación se produce después de varias semanas de comunicaciones y denuncias sin que se haya logrado una respuesta efectiva que interrumpa la difusión de las campañas señaladas.
Llamamiento a las posibles víctimas
Desde Llunara pedimos a todas las personas usuarias de TikTok que hayan visto recientemente anuncios en los que se solicite dinero para ayudar a menores enfermos que comprueben cuidadosamente la legitimidad de la campaña antes de realizar cualquier pago.
Si has aportado dinero a una página externa a la que llegaste desde uno de estos anuncios y sospechas que has sido víctima de una estafa, conserva las capturas del anuncio, la dirección de la página, los comprobantes de pago, los movimientos bancarios y cualquier comunicación recibida.
Denuncia los hechos ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. No te limites a informar de la publicación a TikTok. El reporte dentro de una plataforma es importante, pero no sustituye a una denuncia ante las autoridades cuando existe un posible perjuicio económico o un uso fraudulento de los datos de pago.
Si has facilitado datos de una tarjeta bancaria, contacta también con tu entidad financiera para informar de lo sucedido. Dada la gravedad de los hechos, creemos conveniente la cancelación de la tarjeta de crédito o débito utilizada durante el pago.
No compartas nuevas imágenes de menores ni difundas datos personales de las familias para advertir a otras personas. La manera de combatir estas prácticas no es volver a exponer a las víctimas, sino documentar la campaña, preservar las pruebas y poner los hechos en conocimiento de las autoridades competentes.
Contacto con TikTok y su respuesta antes de la publicación
En cumplimiento de los principios de diligencia periodística y para garantizar su derecho de réplica, algunos miembros del equipo de Investigación de Llunara se pusieron en contacto formalmente con el gabinete de prensa, el departamento legal y el departamento de privacidad de TikTok con anterioridad a la difusión de este reportaje. Les trasladamos de forma detallada las evidencias recopiladas, les informamos de la inminente publicación de esta investigación y les solicitamos aclaraciones concretas sobre sus procedimientos de moderación publicitaria y la inacción ante los casos documentados.
La respuesta de la plataforma, a través de su canal de privacidad, ha seguido exactamente el mismo patrón comunicado anteriormente a las familias afectadas. TikTok se ha negado a responder a las preguntas planteadas sobre la gestión de estas campañas y se ha limitado a remitir de nuevo a la exigencia de una solicitud o demanda formal por parte de las autoridades competentes, asegurando que colaborarán con las fuerzas y cuerpos de seguridad en el marco de los procedimientos legales aplicables.
Transcurrido el plazo concedido y a fecha de cierre de esta edición, TikTok no ha adoptado ninguna medida efectiva para retirar los anuncios denunciados ni ha procedido a deshabilitar las cuentas señaladas, manteniendo la emisión de la publicidad.
Por todo ello, pedimos públicamente a TikTok que revise de forma efectiva los anuncios denunciados, examine en profundidad las cuentas y las páginas de destino asociadas y explique qué medidas concretas ha adoptado tras recibir las reiteradas notificaciones. La plataforma debe aclarar por qué ha mantenido activa la publicidad denunciada y qué mecanismos reales emplea para impedir que campañas similares vuelvan a captar dinero mediante el uso no autorizado de la identidad de menores.
Una advertencia que no puede esperar a que aparezcan más víctimas
El caso de Nicolás es uno de los ejemplos que hemos podido contrastar directamente, pero no el único. La investigación de Llunara ha documentado también el caso del padre cuyo hijo falleció en 2026 tras meses de gestiones infructuosas con la plataforma, en los que vio cómo la imagen de su hijo seguía utilizándose en campañas publicitarias incluso después de que su hijo hubiera fallecido. .
Existen, además, otras familias cuyas historias e imágenes aparecen en campañas similares a las que todavía no hemos podido contactar. Algunas podrían ni siquiera saber que las publicaciones originales de sus hijos están siendo reutilizadas para captar dinero en su nombre.
Los dos casos documentados demuestran que las denuncias por suplantación y las comunicaciones formales con TikTok se remontan al menos a diciembre de 2025. La reaparición de cuentas tras su eliminación, la desatención a las denuncias de padres devastados y la continuidad de la difusión publicitaria constituyen hechos que exigen una investigación profunda y explicaciones inmediatas por parte de la multinacional.
La investigación que hemos realizado no pretende sustituir la labor de las autoridades ni anticipar decisiones judiciales, sino poner a disposición del público los hechos documentados, advertir a quienes puedan estar en riesgo y exigir responsabilidades a quienes operan y monetizan los servicios empleados para difundir estas campañas.
La identidad y las circunstancias de un menor enfermo o fallecido no pueden convertirse en un instrumento para captar dinero de personas que actúan de buena fe. Y una plataforma que difunde y cobra por publicidad de pago no puede desentenderse de las pruebas que recibe sobre el carácter fraudulento de los anuncios que mantiene activos.
Llunara continuará documentando estas campañas y colaborando estrechamente con las autoridades. Nuestra prioridad es evitar que más personas pierdan sus ahorros, impedir que se siga comerciando con el sufrimiento de familias devastadas y señalar la responsabilidad de la plataforma TikTok que, tras ser notificada formalmente por los propios padres, recibir pruebas de la suplantación de su identidad, de la utilización no autorizada de la imagen de sus hijos, de la existencia de múltiples denuncias policiales y de la naturaleza fraudulenta de las campañas, ha preferido alinearse, en la práctica, con los intereses de los anunciantes y estafadores antes que proteger a las víctimas.
El contenido fue revisado por equipos humanos de TikTok y, pese a toda esta información, la plataforma decidió mantener los anuncios y continuar con su difusión publicitaria, generando ingresos a costa de la imagen de menores gravemente enfermos y fallecidos mientras las familias afectadas no reciben un solo euro.
Dada la extrema gravedad de los hechos documentados en esta investigación, Llunara no mostrará ningún anuncio, patrocinio ni contenido comercial vinculado a TikTok en nuestra plataforma, ni colaborará con la compañía en ningún tipo de campaña publicitaria o institucional.
Esta suspensión de colaboración se mantendrá de forma indefinida y no se restablecerá hasta que la plataforma y nuestras investigaciones internas acrediten de manera fehaciente que TikTok ha dejado de lucrarse de estas prácticas de forma directa o indirecta mediante publicidad u otros medios.
Aceptar ingresos directos o indirectos procedentes de una plataforma que mantiene activos anuncios fraudulentos que explotan el sufrimiento de menores enfermos e indefensos, generando ingresos a costa del dolor de sus familias, nos convertiría en cómplices por omisión. En Llunara no seremos partícipes de un modelo que antepone la facturación publicitaria a la protección de la infancia.
Nota metodológica y fuentes de la investigación
Esta investigación ha sido elaborada por el Equipo de Investigación de Llunara a partir de la observación de anuncios publicitarios difundidos en TikTok, la comparación de los vídeos utilizados con sus publicaciones originales, la documentación facilitada por personas afectadas y las comunicaciones mantenidas con la plataforma. Las conclusiones se basan en la información recopilada hasta la fecha de cierre editorial de esta investigación.
Para elaborar este artículo hemos diferenciado entre los hechos documentados directamente por nuestro equipo, las afirmaciones realizadas por las personas afectadas, la información atribuida a fuentes consultadas y las hipótesis que todavía requieren investigación. La publicación no constituye una resolución judicial ni pretende anticipar la determinación de responsabilidades penales.
Metodología de identificación y documentación de los anuncios
El equipo identificó y documentó anuncios que reutilizan vídeos e imágenes auténticas de menores, perfiles denunciados por suplantación de identidad y páginas de destino que presentan solicitudes de dinero como supuestas donaciones solidarias.
Para estudiar si este tipo de publicidad podía aparecer ante usuarios sin un historial previo relacionado con las campañas investigadas, también se utilizó un perfil nuevo de TikTok. Las interacciones iniciales se limitaron a contenido generalista, incluyendo publicaciones de iglesias, asociaciones de protección animal y activismo relacionado con animales. No se buscó deliberadamente el material objeto de investigación para provocar su aparición.
Este procedimiento constituye una observación exploratoria, no un experimento estadísticamente representativo de todos los usuarios de TikTok. Permite documentar los anuncios que aparecieron en el perfil utilizado, pero no demostrar que se muestren a todos los usuarios españoles, que la plataforma utilice un criterio específico de segmentación en cada caso o que exista una única red detrás de todas las cuentas identificadas.
La información recopilada se contrastó con publicaciones originales, capturas de pantalla, páginas de destino, respuestas de TikTok y documentación facilitada por los afectados. Las métricas públicas se registraron en el momento de la observación y pueden variar posteriormente.
Material documental examinado
La investigación se sustenta, entre otros elementos, en los siguientes materiales internos, que no enlazamos públicamente para proteger la privacidad de las personas afectadas y preservar la documentación recopilada:
- Capturas de pantalla de anuncios publicitarios de TikTok que muestran vídeos e imágenes de menores utilizados en campañas de captación de dinero.
- Capturas de perfiles denunciados por suplantación de identidad y de los contenidos publicados desde dichas cuentas.
- Capturas del navegador integrado de TikTok que muestran las páginas de destino, la dirección web visible, la conexión HTTPS y el aviso de seguridad presentado por la aplicación.
- Documentación sobre las opciones de autocompletado de información de contacto, dirección y pago que aparecen durante la interacción con las páginas investigadas.
- Copias de las comunicaciones mantenidas entre las personas afectadas o sus representantes y los departamentos de privacidad y revisión de TikTok.
- Documentación relativa a las denuncias policiales, pruebas de identidad, vídeos originales e informes periciales aportados por afectados o representantes.
- Documentación sobre una cuenta denunciada que, según las pruebas aportadas, fue eliminada y reapareció dos días después con un número añadido al nombre, volviendo a publicar vídeos mediante anuncios publicitarios.
- Comunicaciones de usuarios que afirman haber realizado pagos creyendo que estaban efectuando donaciones legítimas.
- Capturas y recuentos visibles de las visualizaciones, los comentarios y las reacciones de los contenidos investigados.
- Información facilitada directamente por el padre de Nicolás y por el representante de otra familia afectada.
- Comunicaciones y documentación relacionadas con las actuaciones puestas en conocimiento de la Guardia Civil y de INCIBE.
En el segundo caso documentado, disponemos de copia de diez correos intercambiados con el departamento de privacidad de TikTok entre el 29 de diciembre de 2025 y el 12 de mayo de 2026, dentro de un expediente con número de caso asignado por la plataforma.
La documentación de cada caso se ha valorado individualmente. No afirmamos que todos los anuncios, las cuentas o las páginas identificadas estén gestionados necesariamente por las mismas personas. La posible conexión entre los responsables debe establecerse mediante pruebas adicionales y, cuando corresponda, mediante la investigación de las autoridades competentes.
Qué hemos comprobado sobre el navegador integrado de TikTok
Durante la investigación hemos comprobado directamente que, al pulsar el botón de llamada a la acción de los anuncios examinados, la página de destino se abre en el navegador integrado de TikTok. El usuario permanece dentro de la aplicación mientras navega por la página. No es necesario que abra Chrome, Safari ni otro navegador independiente.
La web de destino es externa a TikTok en cuanto al dominio y al contenido que ofrece, pero el acceso a ella se produce mediante el navegador integrado de la aplicación. Hemos documentado asimismo que, durante la navegación, la interfaz muestra un aviso que indica que la conexión es segura y que la información compartida con la página, incluidos los números de tarjeta, se transmitirá de forma segura.
El aviso se ha registrado como un elemento de la interfaz de TikTok. No lo interpretamos como una certificación de la legitimidad de la página, de la identidad su titular o del destino de las aportaciones. Una conexión HTTPS cifra la comunicación entre el navegador y el servidor, pero no demuestra que la web sea legítima ni que el destinatario del dinero sea quien afirma ser.
La documentación oficial de TikTok confirma que dispone de un navegador integrado que utiliza cookies y caché. También documenta una función de autocompletado, denominada Autofill, para facilitar el uso de información en formularios de páginas web abiertas dentro de ese navegador.
Según la documentación oficial sobre Autofill, esta función puede completar datos como nombre, correo electrónico, teléfono, código postal, ciudad, país y dirección postal. También permite guardar en el dispositivo del usuario determinados datos de tarjetas utilizados al rellenar formularios de pago en páginas de terceros: número de tarjeta, fecha de caducidad, logotipo y tipo de tarjeta. TikTok indica que el código de seguridad CVV y la dirección de facturación no se almacenan mediante esa función y que la información solo se guarda para Autofill cuando el usuario acepta hacerlo.
Algunos usuarios que contactaron con Llunara afirmaron que la información de pago ofrecida durante la operación correspondía a datos que recordaban haber guardado al realizar compras en TikTok Shop. Recogemos esta información como testimonio de los afectados, no como un extremo verificado técnicamente por nuestro equipo. La documentación pública consultada confirma la existencia de Autofill en páginas de terceros, pero no demuestra por sí sola que los datos ofrecidos en estos casos procedieran específicamente del sistema de pago de TikTok Shop.
La disponibilidad de Autofill en el navegador integrado tampoco significa que el responsable de una página fraudulenta pueda acceder automáticamente a toda la información almacenada por el usuario. La función está diseñada para facilitar la introducción de datos y requiere la intervención del usuario. Nuestro hallazgo se refiere a la opción ofrecida durante el proceso observado y al contexto en el que se presenta.
Qué puede medir TikTok y qué no podemos afirmar sobre estas páginas
La documentación técnica de TikTok distingue entre las funciones del navegador integrado y los mecanismos de medición publicitaria que pueden utilizarse en las páginas de destino.
TikTok dispone de una métrica denominada Vista de la página de destino (Landing Page View o LPV). En las configuraciones publicitarias compatibles, esta métrica registra una visita cuando el usuario hace clic en el anuncio y la página de destino se carga correctamente. Esto demuestra que TikTok dispone de herramientas para medir la carga de páginas de destino en las campañas a las que resulta aplicable dicha métrica.
Por otra parte, TikTok Pixel es un fragmento de código que los anunciantes pueden instalar en una página web para transmitir a TikTok determinados eventos configurados. La documentación indica que esa integración puede comunicar información sobre el anuncio en el que se hizo clic, la hora del evento, la dirección IP, el agente de usuario, las cookies, ciertos metadatos y los clics en botones. Events API permite, a su vez, compartir eventos mediante una integración de servidor.
Estas capacidades técnicas no demuestran por sí solas que TikTok Pixel o Events API estuvieran instalados o configurados en las páginas investigadas, qué información se transmitió en este caso o que TikTok pudiera leer todos los datos introducidos por los usuarios. No hemos podido verificar de forma independiente la existencia de esas integraciones en todas las páginas identificadas. Por tanto, no afirmamos que la plataforma recibiera los números de tarjeta, las contraseñas o el contenido completo de los formularios utilizados en estas operaciones.
Del mismo modo, que el proceso se desarrolle dentro del navegador integrado de TikTok no demuestra por sí solo que la plataforma inspeccione continuamente todo el contenido de cada página. Lo que sí hemos documentado es la utilización del navegador integrado, la presentación del aviso de seguridad y la disponibilidad de funciones de Autofill. Las capacidades de medición que TikTok publica se describen en esta nota como contexto técnico, sin atribuirles un funcionamiento concreto en las campañas investigadas cuando no contamos con pruebas de ello.
Alcance y limitaciones de los datos
Las cifras de vídeos, visualizaciones, comentarios y reacciones se han obtenido de los contenidos identificados y de los recuentos visibles durante la investigación. Pueden variar con el tiempo debido a nuevas publicaciones, eliminaciones, cambios en las métricas o modificaciones en las cuentas.
Las cifras de más de 200 vídeos y anuncios, más de 10 millones de visualizaciones en una sola cuenta, más de 50.000 comentarios y más de 110.000 «me gusta» corresponden al material contabilizado por nuestro equipo a fecha de cierre. No constituyen un recuento exhaustivo de todos los anuncios que pudieran existir en TikTok.
Los comentarios de usuarios que afirman haber donado dinero se consideran testimonios o indicios de posibles perjuicios económicos, no una relación de víctimas verificadas individualmente. No disponemos de los movimientos bancarios de todos esos usuarios ni de acceso al conjunto de las denuncias policiales.
La cifra de más de 2.000 posibles denunciantes se atribuye a fuentes policiales consultadas por el equipo. Llunara no ha tenido acceso al conjunto de esas denuncias para comprobarlas individualmente ni puede afirmar que todas correspondan exclusivamente a los anuncios incluidos en esta investigación.
Respecto a la estimación económica publicitaria, el intervalo orientativo de 32.000 a 68.000 dólares se ha obtenido aplicando un CPM comercial de referencia de entre 3,20 y 6,80 dólares a diez millones de impresiones hipotéticamente facturables. La fuente utilizada es una estimación comercial de terceros y no una tarifa oficial ni una factura de las campañas investigadas.
Este cálculo es un escenario aritmético ilustrativo, no una estimación auditada del gasto publicitario real ni de los ingresos netos de TikTok. Las visualizaciones visibles de un vídeo no equivalen necesariamente a impresiones publicitarias facturadas, y no disponemos de los presupuestos, contratos ni facturas de las campañas. Por tanto, no podemos determinar cuánto ingresó realmente TikTok por los anuncios examinados.
La denuncia policial presentada por una persona afectada tampoco demuestra, por sí sola, que TikTok recibiera un requerimiento oficial de las autoridades. En el artículo distinguimos entre las denuncias que los afectados afirman haber presentado, las comunicaciones recibidas por la plataforma y los requerimientos formales que solo pueden acreditarse mediante la documentación correspondiente.
Políticas y documentación externa consultada
Las fuentes oficiales de TikTok que siguen se utilizan para describir funciones, métricas, requisitos y políticas que la propia plataforma publica. Su contenido no demuestra por sí solo que se haya producido una infracción en un caso concreto ni que las funciones descritas estuvieran habilitadas o configuradas en todas las campañas investigadas.
- TikTok for Business — About Autofill on TikTok: Ver documentación oficial. Documentación oficial, actualizada en octubre de 2025, que explica la función Autofill en páginas abiertas dentro del navegador integrado, los datos de contacto que puede completar y los datos de tarjeta que pueden guardarse en el dispositivo del usuario. También precisa que el CVV y la dirección de facturación no se almacenan mediante esta función.
- TikTok for Business — How to opt out of Autofill on TikTok: Ver documentación oficial. Documentación oficial, actualizada en junio de 2025, que explica cómo desactivar Autofill desde los ajustes del usuario o del navegador. También indica que los anunciantes pueden solicitar que Autofill no esté disponible para las páginas vinculadas a los anuncios de su cuenta. Esta información no demuestra qué configuración tenían las campañas analizadas.
- TikTok for Business — About Clear Cookies and Cache in TikTok’s In-App Browser: Ver documentación oficial. Documentación oficial, actualizada en marzo de 2026, que confirma que TikTok dispone de un navegador integrado, que este utiliza cookies y caché y que los usuarios pueden borrar esos datos desde la aplicación.
- TikTok for Business — Especificaciones de los anuncios TopView: Ver documentación oficial. Documentación técnica de un formato publicitario específico que explica que las URL de WebView se abren mediante el navegador integrado y establece requisitos para las páginas de destino, incluido el uso de HTTPS. Se utiliza como referencia técnica sobre ese formato; no se presupone que todos los anuncios examinados pertenezcan a TopView.
- TikTok for Business — Especificaciones de anuncios In-Feed de reserva: Ver documentación oficial. Documentación de determinados formatos In-Feed que también describe el uso de WebView dentro del navegador integrado y sus requisitos técnicos. Su aplicación a una campaña concreta depende del formato publicitario utilizado.
- TikTok for Business — Vista de la página de destino: Ver documentación oficial. Documentación oficial, actualizada en septiembre de 2026, que explica la métrica LPV y cuándo se registra una visita tras el clic y la carga correcta de la página. Su inclusión acredita una capacidad de medición documentada, no el objetivo de optimización concreto de las campañas aquí investigadas.
- TikTok for Business — Acerca del Píxel de TikTok: Ver documentación oficial. Documentación oficial, actualizada en junio de 2026, que explica la instalación del Pixel, los eventos web que puede transmitir y las clases de información que puede recopilar mediante la integración del sitio. No demuestra que el Pixel estuviera instalado en las páginas investigadas ni qué datos, en su caso, se enviaron a TikTok.
- TikTok for Business — About TikTok Events Manager: Ver documentación oficial. Documentación oficial sobre la configuración y gestión de conexiones de datos y eventos procedentes de sitios web, servidores y aplicaciones.
- TikTok Ads — Ad Format and Functionality: Ver documentación oficial. Política oficial sobre requisitos técnicos y funcionales de los anuncios y sus páginas de destino, incluidas las condiciones de funcionamiento y los procedimientos de revisión.
- TikTok Ads — Políticas sobre prácticas engañosas: Ver documentación oficial. Política oficial, actualizada en agosto de 2025, que prohíbe comportamientos publicitarios engañosos, falsos o fraudulentos, incluido el robo de identidad.
- TikTok Ads — Política sobre contenido engañoso y falso: Ver documentación oficial. Política oficial sobre anuncios y páginas de destino que contienen información falsa, engañosa o incoherente.
- TikTok Ads — Política sobre infracción de propiedad intelectual: Ver documentación oficial. Documentación oficial sobre derechos de autor, marcas y uso no autorizado de material de terceros. Se cita como referencia sobre propiedad intelectual, no como resolución de las cuestiones jurídicas específicas relativas al derecho a la propia imagen de los menores.
- TikTok Ads — Seguridad y bienestar de los adolescentes: Ver documentación oficial. Política publicitaria oficial, actualizada en abril de 2025, que prohíbe anuncios y páginas de destino que presenten a menores en contenidos que puedan exponerlos a daño sexual, físico o emocional, y que declara no permitido el material de abuso sexual de menores, real o no real.
- TikTok — Directrices para las fuerzas y cuerpos de seguridad: Ver documento oficial. Documento oficial al que remite la propia plataforma en sus comunicaciones sobre solicitudes de información relacionadas con investigaciones.
- TikTok — Portal de solicitudes de información para las autoridades: Ver portal oficial. Portal al que TikTok remite a las autoridades competentes para presentar solicitudes de información relacionadas con investigaciones oficiales.
- Stackmatix — TikTok Ads Cost by Country in 2026: Ver referencia. Referencia comercial de terceros publicada en septiembre de 2026, utilizada únicamente para ilustrar un posible rango de CPM en España. No es una tarifa oficial de TikTok ni acredita el coste o el ingreso real de las campañas investigadas.
Las fuentes técnicas sobre el navegador integrado, Autofill, Pixel y las métricas de página de destino describen funcionalidades diferentes. No deben confundirse entre sí: el navegador integrado proporciona el entorno de navegación; Autofill facilita al usuario la introducción de determinados datos; Pixel y Events API son mecanismos de medición que requieren configuración; y la métrica LPV contabiliza la carga de una página de destino en los escenarios compatibles. Ninguna de estas fuentes, por sí sola, demuestra que TikTok pudiera ver todos los datos de las páginas investigadas o conocer el contenido de cada transacción.
Web identificada como página de destino denunciada
Durante la investigación hemos identificado la siguiente dirección como página de destino de anuncios denunciados:
https://nicocorazonfuerte.org/php/
Este dominio no debe confundirse con la web oficial de Nicolás. Lo reproducimos en texto plano como referencia documental de la dirección observada, no como recomendación de visita. No recomendamos acceder a ella, facilitar datos personales ni introducir información bancaria.
Las capturas que acompañan a la publicación muestran ejemplos de los anuncios investigados, el perfil denunciado por suplantación y el navegador integrado de TikTok al abrir una de las páginas de destino. No se publican imágenes adicionales de menores fallecidos ni datos que permitan identificar a sus familias.
¿Quieres ayudar a Nicolás? Utiliza exclusivamente sus canales oficiales
La investigación de estas campañas no debe impedir que las personas que deseen apoyar a Nicolás puedan hacerlo por canales legítimos. La familia nos ha facilitado los siguientes datos para recibir donaciones a través de la Asociación Nicolás Corazón Fuerte. Recomendamos comprobarlos directamente en la web oficial antes de realizar cualquier aportación.
Web oficial: nicolascorazonfuerte.org
Bizum solidario para ONG: 13756.
Al realizar la operación mediante Bizum, selecciona la modalidad de donación a una ONG e identifica a la asociación mediante su código oficial. Comprueba las instrucciones que aparecen en los canales oficiales antes de confirmar el pago.
Transferencia bancaria a la asociación:
IBAN: ES29 2100 4408 4702 0033 3485
Antes de realizar cualquier donación, verifica los datos directamente en la web oficial. No utilices enlaces o cuentas facilitados por perfiles desconocidos, anuncios no verificados o páginas que se limiten a reutilizar fotografías y vídeos del menor.
El dominio oficial contiene el nombre completo «nicolascorazonfuerte.org». La página denunciada utiliza un dominio diferente, «nicocorazonfuerte.org», sin la secuencia «las» presente en el nombre oficial. Comprueba cuidadosamente la dirección antes de aportar dinero.
Nota adicional: otra línea de investigación que afecta a menores
Por motivos de protección de las posibles víctimas y para no perjudicar las actuaciones en curso, Llunara no puede compartir en este momento toda la información recopilada durante la investigación.
Hemos identificado indicios documentales que apuntan a una posible conexión entre algunos de los actores digitales objeto de análisis y una red internacional presuntamente vinculada a la distribución de material de abuso sexual infantil, con conexiones que, según la información investigada, alcanzarían Brasil y Rusia. La naturaleza de estos indicios y su relación con las personas responsables de las campañas de suplantación requieren una investigación especializada y no se presentan aquí como hechos declarados judicialmente probados.
La información relevante ha sido puesta en conocimiento de las autoridades competentes y nuestro equipo está colaborando con ellas en los términos correspondientes. Por respeto a los menores afectados y para evitar comprometer las actuaciones, no publicaremos nombres, enlaces a ese material, archivos, métodos de distribución ni detalles técnicos que pudieran facilitar su localización o difusión.
Esta línea de investigación también incluye contenidos que, según la documentación recopilada, podrían constituir material de abuso sexual infantil y que habrían sido difundidos mediante publicidad en TikTok. Nuestro equipo ha denunciado los contenidos identificados. De acuerdo con los registros y las comunicaciones que conservamos, algunos de los contenidos reportados no habían sido retirados a la fecha de cierre de esta publicación.
La gestión de estos reportes y la respuesta de la plataforma deberán examinarse a la luz de la gravedad de los contenidos y de las pruebas remitidas. No publicaremos detalles que puedan revictimizar a los menores o facilitar la circulación de ese material.
Esta cuestión se abordará en una publicación independiente cuando sea posible informar con suficiente rigor y sin perjudicar la protección de las víctimas ni las actuaciones de las autoridades competentes.
